miércoles, 6 de septiembre de 2017

La Cautiva te cautivará

No siempre conocemos la otra cara de los hechos, de la historia. Solo lo que nos cuentan los medios de comunicación, algunos libros y quizá los testimonios de gente de provincia que sufrió la etapa más dura del terrorismo en los 90’s.

Esta obra vuelve a las tablas para recordarnos la importancia de la memoria en la construcción de una nación  y recuperar también muchos testimonios de cuerpos ausentes, aquellos que se fueron sin dar a conocer sus declaraciones.

La performance interpretada por Nidia Bermejo, te hará reír, quizá llorar y sentir variedad de sensaciones como ternura, pena, desconsuelo, enojo, impotencia, tristeza. Y llega para  recordarnos la importancia de la memoria en la construcción de una nación.

El drama escrito por Luis Alberto León y dirigido por Chela de Ferrari vuelve a las tablas para contarnos la historia de una adolescente que fue parte de una cruda realidad dentro de las filas del terrorismo. Ella misma narra los detalles.

La cautiva es una obra recomendada para todos. Sin embargo, sugiero que antes de verla lean un poco sobre la época del terrorismo,  y abran su mente para disfrutar del teatro. No es una comedia pero sí te reirás. No es terror pero si te asustarás.

Pueden verla hasta el 25 de septiembre. Va de jueves a lunes a las 8:00 p.m. en el Lugar de la Memoria, la Tolerancia  y la Inclusión Social (Bajada San Martín 151, Miraflores). Es gratuito, solo deben llegar antes de las 6:00 p.m. para la repartición de tickets.

sábado, 19 de agosto de 2017

Danza

Es lo que más quiero,
es lo que más siento,
es lo que me sonríe,
es lo que me llena,
es lo que me bendice,
es lo que me quema,
es lo que más deseo,
es lo que siempre anhelo,
es lo que me cura,
es lo que me suma,
es lo que me por mí florece,
es lo que me enorgullece,
es lo que me calma,
es lo que me revive,
y es lo que me manda.

Alesiy

sábado, 12 de agosto de 2017

Un verano de ésos


Tu tristeza me enamoró
y nunca esto se consumó.
Alguna vez se invocó
a algo mucho mejor,
pero tampoco se dio.
Pudimos cruzar fronteras,
que se junten nuestras banderas,
tirar dedo por carreteras
y nos dejemos de sorderas.

Aún tengo esperanza
y solo nos queda pensar
con toda la confianza
que nos volveremos a juntar.


                                                                                           Alesiy